Un huerto ecológico es un espacio donde se cultivan hortalizas, frutas y plantas aromáticas utilizando técnicas respetuosas con el medio ambiente, sin el uso de productos químicos sintéticos como fertilizantes, pesticidas o herbicidas. En su lugar, se emplean abonos naturales como el compost, estiércol o humus de lombriz, y métodos biológicos para controlar plagas y enfermedades.
Cultivo respetuoso con la naturaleza: Se basa en principios de agricultura ecológica que promueven la sostenibilidad, la biodiversidad y la conservación de los recursos.
Uso de abonos orgánicos: Se mejora la fertilidad del suelo con materia orgánica natural, evitando la turba y otros recursos no renovables.
Control natural de plagas: Se atraen depredadores naturales (como mariquitas, pájaros o tijeretas) y se usan plantas repelentes (como tagetes o albahaca).
Rotación de cultivos y asociaciones: Se optimiza el uso del suelo y se previenen enfermedades mediante el cultivo secuencial de diferentes especies.
Riego eficiente: Se prioriza el uso responsable del agua, con sistemas que minimicen el desperdicio.
La recogida de aceitunas en verdejo a mano, también conocida como ordeño, es la técnica más tradicional y respetuosa con el árbol y el fruto. Consiste en recolectar las aceitunas directamente del olivo con las manos, una por una, durante la fase de envero cuando tienen tonalidades verdes y violetas, ideal para obtener aceites de oliva virgen extra de alta calidad.
Este método se utiliza principalmente para aceites gourmet o con denominación de origen, ya que no daña las aceitunas, preserva sus propiedades antioxidantes, y evita procesos de fermentación que aumentarían la acidez del aceite. Aunque es más lento y costoso en mano de obra, garantiza un producto superior. Se recomienda realizar la recolección en menos de 5 horas desde la cosecha para mantener las propiedades del aceite.